¡Un enfoque artesanal, preciso y atento al lugar!
Practicamos una enología sustractiva: Intervenir menos para revelar más.
Trabajamos esencialmente con las uvas y con el tiempo, respetando el ritmo natural de la materia prima y la expresión del lugar.
Transponemos a cada botella el lugar donde estamos, y potenciamos su longevidad. Nuestros vinos exigen tiempo, evolución y espera, para transcribir en la copa la austeridad y la audacia de producir en la sierra, en altitud.
Es sentir el pulso, interpretar y hacer que suceda.
EL ENÓLOGO
“Entiendo la Enología como una ciencia cuya base está en el arte de interpretar. Donde el conocimiento técnico es fundamental, pero viene después de la sensibilidad al sentido del lugar.
El terroir, más allá de todos sus espectros, es siempre una expresión personal de la interpretación de un determinado lugar, con pluralidad y sin fórmula única.
Me defino como un enólogo versátil, riguroso y creativo, con una visión moderna y sofisticada, que encuentra en la tradición de un lugar, su mayor potencial de especificidad y autenticidad. Defiendo una enología limpia, sustractiva y responsable, respetuosa con la uva y el tiempo, centrada en el equilibrio natural y capaz de generar vinos con alma y sentido de lugar —frescos, puros y precisos—”.